Economía
Dejó su residencia en California para vivir 15 años en un crucero: “Es más barato y mucho más emocionante”
Una jubilada de 77 años cambió su vida en cuestión de minutos y ahora recorre el mundo desde un barco residencial.
Sharon Lane, una jubilada de 77 años de California, tomó una decisión que sorprendió a su entorno y que hoy da la vuelta al mundo: dejar la residencia donde vivía en San Diego y mudarse a un crucero residencial que recorrerá los océanos durante los próximos 15 años.
Según relató a CNN Travel, todo se resolvió en menos de diez minutos. Lane vendió sus pertenencias, invirtió sus ahorros y compró un camarote en el Villa Vie Odyssey, un barco residencial de carácter permanente que ofrece a sus pasajeros la posibilidad de “vivir viajando” con todas las comodidades incluidas.
“Me di cuenta de que estaba a punto de renovar el contrato de alquiler en la residencia, y pensé: ¿por qué seguir en la monotonía cuando puedo dar la vuelta al mundo?”, recordó Lane.
Vivir en un crucero resulta más económico que en California
Más allá de lo emocional, Sharon descubrió un argumento práctico: vivir en el mar es más barato que pagar una residencia privada en California.
En ese estado, los costos de una residencia de calidad oscilan entre 3.000 y 5.000 dólares mensuales, sin incluir gastos adicionales.
En cambio, el paquete ofrecido por Villa Vie Residences incluye alojamiento, comidas, bebidas, wifi, atención médica básica, servicio de habitaciones 24/7, limpieza y lavandería, además de actividades culturales y de entretenimiento.
Los precios varían según el tipo de camarote. Un interior cuesta alrededor de 129.000 dólares por 15 años, con una cuota mensual desde 2.000 dólares por persona en habitación doble.
En el caso de un camarote exterior, el costo de compra sube a 169.000 dólares y las cuotas mensuales alcanzan hasta 5.000 dólares.
“Si comparas los números, es más rentable y, además, incluye experiencias únicas en todo el mundo”, aseguró Mikael Petterson, director ejecutivo de Villa Vie Residences.
Un hogar flotante con una comunidad internacional
El Villa Vie Odyssey no es un crucero turístico convencional. Está diseñado como un barco residencial donde hasta 500 personas conviven de manera permanente, formando una comunidad internacional diversa.
Entre sus pasajeros se encuentran desde un Premio Nobel de la Paz hasta exfuncionarios de la Casa Blanca, astronautas, médicos y científicos. “Cada semana se presentan nuevos residentes, y la idea es crear un entorno de aprendizaje y convivencia único”, explicó Petterson.
El barco hace escala en diferentes puertos del mundo durante un par de días, ofreciendo excursiones opcionales y espectáculos con artistas locales.
A bordo, los residentes disfrutan de música en vivo, actividades deportivas y culturales, además de la posibilidad de organizar sus propios eventos.
Una vida que Sharon no cambiaría
Desde que embarcó en San Diego en junio, Sharon asegura que no se arrepiente de haber dado un giro radical a su jubilación.
“Sentí alivio y felicidad al subir al barco, fue como cumplir un sueño pendiente”, confesó. Ahora, su día a día transcurre entre amaneceres en alta mar y escalas en lugares tan lejanos como Japón o Nueva Zelanda, con la certeza de que su “hogar” seguirá navegando los próximos 15 años.


